Acción privilegiada y dividendo privilegiado.

La política de distribución de dividendos es una de las políticas económicas y financieras más importantes, tanto para las sociedades comerciales como para los inversionistas, en la medida que afecta los intereses de ambas partes.

Esta política está  relacionada con las distintas clases de acciones, pero de manera estricta con las de dividendo privilegiado. Hay que tener en cuenta que el inversionista destina su dinero para obtener unos rendimientos estables, en un período determinado. Por ello surgen múltiples inquietudes en los interesados para conocer con exactitud cuáles son los derechos que las sociedades otorgan a los titulares de sus acciones. En esta ocasión ocurre que lo que beneficia a uno, perjudica al otro.

Las acciones preferentes producen un dividendo privilegiado fijo, que debe pagarse antes que los de las acciones comunes, sean estos acumulados o no. Este dividendo debe estar establecido previamente en los Estatutos o en el reglamento de colocación de acciones y tienen varias formas de ser calculados: según el porcentaje estipulado por la compañía, según el precio cotizado en el mercado bursátil  o  mediante el cálculo del rendimiento según la tasa de interés efectiva. El artículo 63 de la Ley 222 de 1995, expresamente señala que “ las acciones  con derecho preferencial , sin  voto,  darán al titular el derecho a percibir el dividendo mínimo fijado en el reglamento de suscripción y este se pagará de preferencia, respecto a las acciones ordinarias”

En Colombia las empresas en general, han optado por asumir una política  bastante conservadora, que garantiza al inversionista un flujo fijo  de ingresos y   a su vez, les ayuda financieramente  para alcanzar o mejorar su madurez económica.

Como decíamos, uno de los derechos de los accionistas titulares de acciones con dividendo preferencial ,sin voto, es el de percibir de manera preferente los beneficios  generados en un ejercicio, por el desarrollo  de la actividad prevista en el objeto social, situación que se concreta una vez el máximo organismo haya impartido la aprobación de los estados financieros, previa las apropiaciones para la reserva legal, estatutaria,  ocasionales y el pago de impuestos.- art. 451 del Código de Comercio.

El término Dividendo   hace relación al resultado positivo, como consecuencia de las actividades realizadas en un tiempo determinado. Según el Diccionario de Términos Contables en Colombia significa: “utilidad del período” o “resultado económico del ejercicio, obtenido al deducir los egresos totales de los ingresos totales.”

 

La ciencia de la administración también considera aquellos inversionistas que  optan por no recibir retribución, sino capitalizar sus dividendos. En este caso se usan esos recursos para  presentar  mejor rentabilidad, ofreciendo mayores ganancias, siempre y cuando se salga a flote, porque la Superintendencia de Sociedades reconoce que es un contrasentido acumular el resultado de un ejercicio que no ha sido positivo. Sin embargo, dice que la sociedad debe cumplir con los derechos otorgados a los titulares, en la forma y términos aprobados en la emisión.

 El artículo 381 del Código de Comercio, quien regula los plazos para el pago de este tipo de dividendos fruto de acciones privilegiadas, nos indica que el no pago  no podrá ser mayor a 5 años. Este plazo mencionado en el artículo 381 es un plazo suspensivo, en donde la sociedad queda obligada a pagar el dividendo preferente antes de los 5 años, que es el tiempo determinado en la ley y el no pago de ellos acarrea consecuencias, como la obligación de entrar en compensación o de constituir una mora. Pero si los dividendos no son reclamados  por sus dueños, se entiende que consienten libremente en su pago posterior, pero si lo que pretenden los accionistas es el reconocimiento de intereses, podrán convenirlos con el representante legal, en ejercicio de la libertad contractual, de acuerdo con las normas que rigen la administración del ente jurídico.

Claro el punto de que el reparto de utilidades depende de las ganancias obtenidas, se tiene que otra prerrogativa de estas acciones es precisamente la de acumular dividendos por varios períodos indicados en el contrato o el correspondiente reglamento de suscripción. ( num 3º. Art.63 ibidem.) .

En ese orden de ideas quedan resueltas algunas inquietudes, no sin antes reiterar que el accionista  poseedor de estas  acciones, como cualquier otro accionista, percibirá los derechos económicos que le correspondan, en la medida que la Sociedad obtenga beneficios.