El comercio electrónico

Estamos en el milenio de la informática y consecuentemente de la globalización!  Las empresas más  solventes y prósperas están en internet y sin lugar a dudas esto ha sido  un elemento crucial  para el desarrollo del panorama de los negocios y del derecho comercial.  Hoy, las empresas  que están inmersas en este medio  celebran contratos  las 24 horas del día,  con personas de todas las nacionalidades, debido a que  actualmente el 43,5% de la población en el mundo tiene acceso a internet.

Para los emprendedores,  este medio es crucial para sus futuros negocios  pues  el  e-comerce o comercio electrónico actualmente abarca el 5,9%  de la facturación mundial y evidentemente es una tendencia  en crecimiento. De ahí la importancia de  resaltar algunos aspectos jurídicos y su manifestación en los negocios  electrónicos que  los emprendedores deben tener en cuenta a la hora de entrar en este  nuevo mundo de los negocios.

Nos centraremos principalmente en el tráfico de bienes y servicios  en relación a los contratos que se celebran en este entorno. Su principal característica es que la contratación se realiza entre personas ausentes, que no se presentan físicamente y en su gran mayoría hablamos de contratos de adhesión, con cláusulas pre- establecidas, atípicos que no están regulados por la ley, onerosos, instantáneos o de tracto sucesivo.  Cuando contratamos  un taxi por estas plataformas  o por las apps, al  solicitar el servicio celebramos un contrato  de transporte  con cláusulas pre-establecidas, es decir un contrato de adhesión  y será de tracto sucesivo porque su ejecución perdura en el tiempo pues  una vez nos subimos al taxi, el contrato se estará ejecutando en la medida en que nos acercamos a nuestro destino.

Atengámonos ahora a que existen elementos comunes en el comercio electrónico, elementos  objetivos que la ley reconoce en esta práctica y elementos subjetivos. Elementos objetivos  como el mensaje de datos o archivo electrónico,  la firma digital, sistema de información, redes e interconexión de redes, intercambio electrónico de datos. Elementos subjetivos  que hacen referencia a los sujetos  como: el iniciador o signatario quien muestra su propósito de establecer un contrato comercial y el destinatario o persona a la que se dirige el mensaje de datos, los intermediarios que son profesionales que facilitan la concertación de la oferta y la demanda y la entidad de certificación que da seguridad a las actividades del comercio electrónico.

Un claro ejemplo de plataformas  que contienen estos elementos son Mercado Libre y Olx, pues estas plataformas permiten la interacción  entre un iniciador u oferente de un producto o servicio y  muchos destinatarios que se interesarán en ese producto o servicio. Dichas plataformas sirven como intermediarios  entre  los contratantes del  producto que es de su interés  o necesidad y quienes lo producen u ofrecen.

Como se ve, el proceso contractual o el llamado itercontractus, comienza con la declaración de voluntad emitida electrónicamente a través de un mensaje de datos en el computador. El iniciador emite ese deseo,  que tendrá los mismos efectos que una  declaración de voluntad o de oferta  efectuada por medios verbales o escritos. La aceptación de esta oferta y voluntad de recibirla.  también debe realizarse por un mensaje de datos  en consecuencia del principio de equivalencia  funcional,  que asemeja las manifestaciones escritas y verbales a las expresiones de voluntad manifestadas por vías electrónicas, con fundamento en el artículo 5 y 10  de la ley 527 de 1999. De esta manera el contrato surge a la vida jurídica.

 Otra formas más  rápida   para perfeccionar el contrato como acuerdo de voluntades, es por medio del click-wrapping. Basta con dar click en aquello  que le interesa a la persona, para  así manifestar su voluntad y aceptación. Esta modalidad se da  en las shop online o tiendas online, como la famosa tienda clevershop.com.co, que ha tenido gran acogida y la revista Diners la consideró como una de las mejores 5 tiendas online del país.

Como se pudo notar a lo largo de este escrito, el perfeccionamiento de estos contratos  electrónicos  se da,  como cualquier  otro contrato,  a través de  la  oferta y aceptación  en forma incondicional si el negocio jurídico de que se trata, no tiene que cumplir ninguna solemnidad. Es decir que estos contratos, por regla general, se perfeccionan por la sola expresión de voluntad de las partes, tal como lo indica el artículo 864 del Código de Comercio