Hablemos de derecho maritimo.

Los contratos para el transporte marítimo han seguido una misma línea evolutiva, desde la antigüedad hasta  hoy. Los Romanos  desarrollaron la locatio conductio, institución que permitía que alguien entregará una nave en manos de otra, quien se comprometía a su vez a restituirla después del tiempo pactado y usaron otras formas similares. Eran esquemas sencillos para poner en práctica el llevar o traer  mercancías, de un lugar a otro, utilizando la vía marítima.  Influyó también el sistema germánico en la era medieval y el  comercial italiano  para la explotación de los buques. La revolución comercial configuró las condiciones adecuadas para los esquemas actuales.

En  el Código de Comercio Colombiano, el derecho marítimo se demarca por una tendencia hacia el Common Law, pues se fía es del tipo de formulario o documento contractual utilizado para la operación de transporte de mercancías en las pólizas de fletamento ( Charter party) o de conocimientos de embarque ( Bills of landing) .

Los contratos básicamente son: 1. de Fletamento – por tiempo o por viaje

  1. de Arrendamiento.-

Como decíamos, en el Código de Comercio existen criterios de diferenciación de los contratos:

  1. Según el objeto: Donde el objeto del acto jurídico, es el buque.
  2. Según el resultado: Sea de transporte marítimo o transporte de mercancías.

También existe diferenciación según las obligaciones que se contraigan; por ejemplo, en el arrendamiento del buque (art 1678), el énfasis se hace en la nave como objeto porque se cede el uso y disposición del buque por parte del arrendador al arrendatario, por lo tanto resulta que las prestaciones que nacen de estos contratos se orientan a regular la utilización del buque, en el momento de la entrega y durante la ejecución de la operación. La norma expresa que la esencia del contrato radica en la cesión de la nave. El arrendamiento puede llegar con todos los implementos o bien el arrendatario asume tanto el control náutico como comercial, al recibir el casco al desnudo y armarlo y pertrecharlo según su necesidad.

En el contrato de fletamento (art.1666) el armador se obliga, a cambio de una prestación, a cumplir, utilizando una nave determinada, con uno o más viajes preestablecidos  o los viajes que dentro del plazo convenido ordene el fletador, en las condiciones que el contrato o la costumbre establezcan.  El fletante  asume la posición de armador es decir, de propietario de la nave y tiene a cargo la gestión náutica. Se responsabiliza de proveerla de los documentos de rigor, contar con la tripulación adecuada,  de aprovisionarse de combustible, agua y lubricantes necesarios para el correcto funcionamiento de los motores y las demás provisiones necesarias.

 El fletante debe pagar las expensas inherentes al viaje incluidas las tasas de anclaje, canalización y otras semejantes. El art. 1667  establece el contenido mínimo de este contrato: 1.Individualización del  buque, 2. Duración del viaje  3. Precio del flete y 4. Nombres del fletante y del fletador.

Por el contrario,  en el contrato de transporte marítimo de mercancías, la obligación que asume el portador es la de transportar las cosas de un puerto a otro, según las condiciones pactadas. En este contrato el portador asume el papel de naviero, en cuanto realiza profesionalmente la actividad del transporte marítimo al servicio de quienes acudan a él.

El contrato de transporte( art.981) se encuentra regulado de manera separada de las distintas formas fletamentarias y  estas se articulan en una sola institución cobijada por la figura general de “fletamento”. En este contrato una portadora se obliga  a conducir por vía marítima personas ( art 1585) o  mercancías, conservarlas, custodiarlas  y entregarlas en las condiciones convenidas. Obligación que es entendida como de resultado y al incumplir  estos deberes, incumple el contrato mismo.

Existen por otra parte  los contratos de Carga total o parcial ( art 1652), según se use toda la nave o solo una parte de ella y en ellos  se estipula que el portador no podrá sustituir la nave designada “ salvo pacto expreso en contrario”.

Como vemos existen variedad de criterios en esta materia, que integran además los contenidos en los convenios internacionales ratificados por el país, lo que dificulta aún más la interpretación de las normas marítimas, por lo cual es conveniente pedir asesoría a “SOPORTE JURÍDICO.COM”, antes de la firma de estos contratos.