Las dos Vías del Divorcio

Ponerle fin al matrimonio es posible sin importar si es religioso o civil por medio del divorcio como se conoce comúnmente al hecho de terminar el vínculo o relación entre cónyuges o esposos, en términos jurídicos el divorcio aplica para ponerle fin al matrimonio que se ha contraído por lo civil y cesación de efectos civiles para el matrimonio religioso.

Así pues, con los anteriores conceptos claros y en el entendido de que el matrimonio es para toda la vida, existen factores que hacen que este principio religioso no se cumpla, trayendo consigo la ruptura del vínculo ya sea:

  1. De mutuo acuerdo.
  2. Por decisión de uno de los cónyuges.

¿Qué clases de divorcio existen?

  1. Si es de mutuo acuerdo entre los cónyuges el divorcio se puede adelantar:
  • Por vía notarial.
  • Por vía judicial.

Donde, en el primer caso las partes podrán dirigirse a la entidad de manera presencial con su abogado para que allí manifiesten su libre y espontánea voluntad de ponerle fin al matrimonio, estipulando en un documento privado en forma de acuerdo como se van a repartir los bienes adquiridos dentro de la unión, como se pagarán las deudas y como fijarán todas las obligaciones para con sus hijos si existieran; y en el segundo caso, por medio de abogado se solicita a un juez de familia se tramite el proceso de divorcio contencioso.

  1. Si es por decisión de uno de los cónyuges, por medio de la representación de un abogado titulado se presentará la demanda de divorcio ante un juez de familia sin importar si la otra parte está de acuerdo o no, invocando y probando la existencia de al menos una causal estipulada en el Código Civil para divorciarse, por ejemplo:
  • Las relaciones sexuales extra-matrimoniales de uno de los cónyuges.
  • Los ultrajes, el trato cruel y los maltratamientos de obra.
  • La embriaguez habitual de uno de los cónyuges.
  • La separación de cuerpos, judicial o de hecho, que haya perdurado por más de dos años.
  • Los celos se consideran dentro del maltrato y acoso psicológico como causal de divorcio. (Sentencia T-967/14).
  • Entre otros.

Finalmente, es importante que tengan en cuenta que el “abandono de hogar” en la actualidad NO es una causal de divorcio como muchas personas equivocadamente creen, únicamente este hecho se configura como causal de divorcio cuando hubieren trascurrido dos años de separación de cuerpos declarada.