Matrimonio y sociedad conyugal.

Sin lugar a dudas cuando se habla de matrimonio  referimos  a una de las decisiones más trascendentales de la vida de una persona  a la cual por naturaleza se aspira  satisfacer, pues qué mujer enamorada  y  que hombre enamorado,  no ha pensado  en ese día  de la boda independientemente de la cultura o religión a la que se pertenezca. El matrimonio  es una institución  jurídica, religiosa y cultural  que se ha desarrollado a lo largo de la existencia de la humanidad, la cual  consiste en la unión de dos personas , hombre y mujer, para  convivir,  resguardarse  y  reproducirse  bajo los lineamientos de la sociedad perteneciente.

 La  institución jurídica  del matrimonio  hoy en día está envuelta en  un debate cultural y jurídico en todo el mundo debido a la lucha por la igualdad de las comunidades LGBTI. Por ello, en Colombia, el año pasado, se generó un debate álgido  sobre  el concepto jurídico  de esta institución. La justicia no  cambió la tradicional concepción  en las sentencias SU-214/16 y C-577/13.  La Corte se declaró inhibida  para redefinir  esta institución. Pero, sin embargo para no vulnerar derechos de la comunidad LGBTI  se les otorgó una formalidad  para la unión marital de hecho  que sostienen las personas del mismo sexo.  El ordenamiento jurídico colombiano mantiene el matrimonio como aquel contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el ánimo de  vivir juntos, de procrear y auxiliarse mutuamente.

Es decir,  que en el mundo jurídico  el matrimonio es más allá de una formalidad, consiste en  un negocio jurídico  o acto jurídico  mediante el cual dos personas  se obligan  a vivir juntos, procrear  y auxiliarse mutuamente  y  demás deberes que se deriven de estos anteriores  elementos como son: Fidelidad, ayuda mutua, dirección del hogar, vivir juntos, etc. De esta manera se diferencia con la formalidad dada a la comunidad LGBTI. Por otro lado, esta institución  trasciende más allá del amor que se tenga la pareja de novios,  crea realidades y responsabilidades sumamente importantes.  Pues con el matrimonio nace la sociedad conyugal.

Pero que para poder celebrar el contrato y la fiesta cultural   se deben cumplir los siguientes requisitos:

1. Tener capacidad jurídica plena, es decir, ser mayor de 18 años.

2. Casarse con libre y mutuo consentimiento. No casarse obligado o bajo amenaza.

3.No exista un vínculo anterior. En caso de ser el segundo matrimonio cerciorarse de que los contrayentes hayan extinguido jurídicamente la anterior relación.

4.Contraer matrimonio civil ante autoridad competente, juez municipal o notario público. Cabe recordar que el matrimonio religioso tiene los mismos efectos que el matrimonio civil

Una vez celebrado este acto jurídico ya sea civil  o religioso por el solo hecho de contraer matrimonio ya sea civil o religioso, se forma una sociedad de bienes entre los conyugues llamada Sociedad Conyugal y ella es la que administra los bienes y ganancias obtenidos por los esposos porque es una sociedad meramente patrimonial que tiene una administración dual de los bienes que los conyugues aporten o los que adquieran juntos.(ley 28 de 1.932).

 Esta sociedad nace simultáneamente con la celebración del matrimonio y dura lo que este dure, pues no puede tener vida propia. Cuando el matrimonio termina por cualquiera de las causales legales de disolución, la sociedad conyugal termina sin atenuantes pues termina así como comenzó  unida al matrimonio y disuelta por la disolución de este. La sociedad conyugal se disuelve como dijimos por voluntad expresa de los  conyugues  elevada a escritura pública, por el divorcio civil, por la declaración de nulidad del matrimonio o por la muerte de uno de los integrantes de la pareja.