Problemas de convivencia en la Propiedad Horizontal.

Para vivir pacíficamente en apartamentos de propiedad horizontal o en casas de conjuntos cerrados, en donde se comparten muchas zonas y espacios  comunes, es necesario en primer lugar practicar las  normas de urbanidad y cultura, que no son otra cosa que reconocer que “mis derechos llegan hasta donde empiezan los de los demás” pero todos los habitantes tienen la obligación de velar por el bien común y no alterar el orden general. Con los vecinos podemos ser amigos y ayudarnos en las ocasiones que sea necesario, podemos tratarlos como simples conocidos de saludo protocolario o  ignorarlos totalmente, pero siempre respetando la normatividad impuesta en la Ley 675/01 de Propiedad Horizontal, en el Código de Policía, en el Reglamento y el Manual de Convivencia de la propia comunidad.

 Convivir es difícil a veces con los de la propia familia, más aún con otras familias que, aunque  no viven directamente con nosotros,  si viven muy cerca y tienen diferentes costumbres y rutinas,  que perjudican a uno o varios de los vecinos con sus actuaciones, causando conflictos entre los integrantes de la comunidad.  Los problemas más comunes son por factores como la morosidad en los pagos de administración del bien común, por las remodelaciones que  dañan la propiedad ajena, los ruidos a altas horas de la noche o en la madrugada, las humedades, la tenencia  de las mascotas o por el mal uso de los bienes comunitarios como gimnasios, salones de fiesta y en fin todas las actuaciones que afecten la tranquilidad del vecindario.

Para evitar estos conflictos es necesario prevenirlos, entender las necesidades ajenas, reconocer las discrepancias y aceptar algunas molestias inherentes a la convivencia. Para ello participar de la Asamblea General  es conveniente,  puesto que ella es la máxima autoridad de la comunidad y en esas reuniones se toman las medidas para el buen funcionamiento de la propiedad y el bienestar de todos sus habitantes.

Pero  si ya existe el conflicto, se recomienda en primer lugar dialogar para llegar , de ser posible, a una conciliación por medio de una conversación cortes, en donde el que ha causado el daño se obliga a repararlo en su totalidad o si se trata de modificar actuaciones, se puedan tomar las medidas necesarias para ello. Ahora, si esto no surte efecto, hay que recurrir a las autoridades del conjunto, como son el Comité de Convivencia y/o el Consejo de Administración con su presidente, quien impondrá su autoridad.

Por otro lado  en aquellos  casos en  los que  se generan faltas  estipuladas en el código policía , se debe pedir la intervención del poder público llamar al 123, al cuadrante o CAI que se encuentre más cerca, ojalá presentando fotos, videos o grabaciones para que solucionen los roces e impongan las medidas  y comparendos pertinentes .

 En los casos más graves tendremos que  recurrir a las instancias judiciales con una demanda civil ante  el Juez  Civil Municipal en  única instancia según el numeral 4  articulo 17 del Código General del Proceso. Cuando interponga la demanda debe abrir un proceso verbal  sumario debido a que  esta especie declarativo  nos permite el restablecimiento de sus  derechos en caso de que fuesen  lesionados o desconocidos por otro propietario.   El Código  General del Proceso en su articulo 360 evoca a aquellas situaciones  estipuladas en la ley  de propiedad horizontal   donde el inconveniente surga  según el articulo 18 de la ley 675/01  de :

1.Cambio de destinación de  un inmueble.

2.Remodelaciones que comprometen seguridad y solidez del edificio, produzcan molestias y demás actos que perturben la tranquilidad de los demás propietarios.

3.Para la ejecución de reparaciones en bienes privados cuya omisión pueda ocasionar perjuicios al edificio y a los demás propietarios.

4.Propietarios de últimos pisos que hagan nuevas construcciones.

 

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