Tras los pasos de los ladrones.

Desde el año pasado según  lo  demuestran los medios de comunicación alrededor de 121  teléfonos, 77 motos , 12 bicicletas  y 4 carros son robados por día, en Bogotá.  La Policía Nacional, la SIJIN con su seccional anti robo y la Fiscalía General de La Nación están tras  los delincuentes dedicados a esta modalidad de  hurtos. La Fiscalía, en lo corrido del año, ha recibido 77.977 denuncias, ha desmantelado  bandas criminales  en el centro, como las de Los Cocheros y  Los Cacos. También cayó la banda Las Cobras, que operaba en el  barrio Rafael Uribe Uribe. 

Las autoridades  se han dado cuenta, tras los últimos operativos,  de la   existencia de un mercado negro y  han identificado  que  este se esconde  tras  las fachadas de establecimientos comerciales, a lo largo y ancho de  la ciudad, en  sitios  aparentemente  legales. Estos establecimientos que cumplen los requisitos  comerciales y civiles, se llaman “negocios fachada”, y en ellos se realizan delitos graves como el lavado de activos y la receptación.

La Fiscalía ha intensificado  sus actuaciones contra los delitos de hurto, en sus distintas modalidades  y los de receptación a través de  campañas publicitarias  informando a la gente  de la existencia  de ese bazar de la ilegalidad y  desmantelando este tipo de bandas. El anterior 11 de marzo, cayó una banda  compuesta por 942 personas,  dedicadas a robar y vender autopartes.

(Fiscalia General de La Nación- Comprar y vender robado'Publicado el 30 de Enero de 2017)

Todo indica  que la Fiscalía  General de La Nación, la Policía Nacional y la SIJIN van por la cabeza de la serpiente: la receptación, estipulado en el artículo 447 del Código Penal.

El que sin haber tomado parte en la ejecución de la conducta punible adquiera, posea, convierta o transfiera bienes muebles o inmuebles, que tengan su origen mediato o inmediato en un delito, o realice cualquier otro acto para ocultar o encubrir su origen ilícito (…) ”incurrirá  en prisión de 4 a 12 años  y multa de 6 a 700 salarios mínimos legales vigentes”.

En su inciso segundo:

Si la conducta se realiza sobre medio motorizado, o sus partes esenciales, o sobre mercancía o combustible que se lleve en ellos; o sobre elementos destinados a comunicaciones telefónicas, telegráficas, informáticas, telemáticas y satelitales, o a la generación, transmisión, o distribución de energía eléctrica y gas domiciliario, o a la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado (…)” la pena será de seis  a trece  años y multa de 7 a 700 salarios mínimos legales vigentes”.

 

 Es decir, aquella persona  que aún sin previo acuerdo o conocimiento  del delito anterior  o de haber  conocido a los delincuentes adquiera, convierta o transfiera una cosa, bien mueble o inmueble producto de un robo, se le acusará e imputará el delito de receptación, según el acervo probatorio. 

Se agravará esta conducta penal cuando  la persona  adquiera, transfiera, posea o convierta  cualquier  medio motorizado carro o moto, cualquier parte de carro o moto, combustible, celulares computadores, escaners y otros bienes del Estado  que sirvan para brindar servicios públicos domiciliarios como: transmisores de energía, pipetas de gas , etc.

Ahora bien, cabe resaltar  que  la doctrina penal  y la criminología  no se han puesto de acuerdo pues  para algunos criminólogos y penalistas  el elemento del conocimiento  de que el bien  transferido, adquirido, etc. es producto  de un delito anterior, es el factor determinante para poder imputar la receptación.

Otro sector de la jurisprudencia penal se acoge al principio de legalidad, que afirma que  es punible lo que de manera expresa es señalado en la ley. En ese sentido  será imputable  este delito,  cuando la persona adquiera o transfiera  el bien producto de un delito anterior,  aunque no lo sepa y se logre ocultar su procedencia ilícita.

Según estas dos interpretaciones hay que estar atento a la hora de comprar celulares o autopartes,  pues se puede cometer el delito sin darse cuenta, pues como  lo dijimos antes los  delincuentes  comercializan sus productos a través de negocios fachada. SOPORTE JURÍDICO  le  recuerda ese viejo refrán romano: “Ignorantiajuris non excusat” o en español:” la ignorancia de la ley, no es excusa” y lo invita a verificar siempre los números de referencia de las autopartes  y estickers de seguridad en los empaques de los  celulares, porque hay que estar prevenidos al adquirir productos en estos dos mercados.

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